
DÍA DE LAS MANOS ROJAS 2026
La guerra sigue robándose las infancias y las adolescencias.
Niñas, niños y adolescentes en el conflicto armado y el crimen organizado en Colombia: patrones persistentes, impactos diferenciados y urgencias estructurales
Bogotá, 12 de febrero de 2026
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de las Manos Rojas, la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO) alza nuevamente su voz para rechazar el reclutamiento, el uso y la utilización de niñas, niños y adolescentes por parte de los actores armados, y para alertar sobre la persistencia, profundización y transformación de estas graves violaciones a sus derechos en el contexto del conflicto armado y el avance del crimen organizado en el país.

Durante 2025, el Observatorio de Niñez y Conflicto Armado de la COALICO verificó 292 eventos de conflicto armado que implicaron afectaciones directas a, al menos, 379.524 niñas, niños y adolescentes. Estas cifras confirman que la niñez y la adolescencia continúan siendo una de las poblaciones más impactadas por la confrontación armada y las violencias asociadas, evidenciando una crisis de protección que no es coyuntural, sino estructural y persistente.
De manera particularmente alarmante, 99 de estos eventos correspondieron a la vinculación de niñas, niños y adolescentes, con 317 víctimas directas. De ellos, 85 eventos fueron de reclutamiento (226 víctimas), 9 de uso (37 víctimas), 2 de utilización (4 víctimas) y 3 de campañas cívico-militares (50 víctimas). Los departamentos con mayor número de víctimas registradas fueron Norte de Santander (45), Caquetá (41) y Guaviare (34), territorios marcados por la disputa armada, la presencia de economías ilegales y el debilitamiento de las garantías institucionales.
Estos hallazgos son coherentes con lo documentado por mecanismos internacionales y humanitarios, que coinciden en identificar el reclutamiento y la utilización como la violación más recurrente contra la niñez y la adolescencia en Colombia. Naciones Unidas ha verificado un aumento sostenido de las graves violaciones contra esta población, señalando que el reclutamiento constituye una estrategia central para el control territorial, la expansión del crimen organizado y el control social. A su vez, la Jurisdicción Especial para la Paz y organizaciones de la sociedad civil han advertido que estas prácticas persisten incluso después de la firma del Acuerdo de Paz, lo que evidencia una falla estructural en las garantías de no repetición.
La información recabada por el Observatorio de la COALICO da cuenta, además, de nuevas y preocupantes tendencias en las estrategias de vinculación. Los actores armados han sofisticado sus métodos mediante el uso de redes sociales y entornos digitales, donde emplean ritmos y músicas populares entre la niñez y la adolescencia, adaptan letras e incorporan imágenes sugestivas para atraerles. A través de estos contenidos prometen rentabilidad económica, prestigio, protección frente a otros grupos e incluso la posibilidad de establecer relaciones afectivas con pares de su misma edad. Algunas de estas cuentas alcanzan miles de seguidores, ampliando de manera exponencial el riesgo, especialmente para adolescentes.
De igual forma, persiste el involucramiento de niñas, niños y adolescentes mediante el consumo y la distribución de sustancias psicoactivas, así como a través de ofrecimientos laborales, en particular para el raspado de hoja de coca, y la convocatoria o patrocinio de celebraciones como cumpleaños y otras fechas conmemorativas. A estas dinámicas se suma, con creciente preocupación, la vinculación de esta población en actividades asociadas al uso y la operación de drones, aprovechando su familiaridad con las tecnologías digitales para incorporarlos en labores de apoyo armado. Frente a este escenario, resulta especialmente alarmante el traslado forzado de las víctimas de reclutamiento, una práctica que dificulta gravemente su búsqueda, identificación y restitución integral de derechos.
Este contexto se ve agravado por el incremento de homicidios, mutilaciones y afectaciones por artefactos explosivos, así como por la persistencia de la violencia sexual, que afecta de manera desproporcionada a niñas y adolescentes mujeres. Estas violencias, ampliamente subregistradas, se integran a dinámicas de control territorial y control de los cuerpos, y se profundizan ante la ausencia de rutas efectivas de atención, protección y acceso a la justicia.
Las fuentes nacionales e internacionales coinciden también en el debilitamiento sistemático de los entornos protectores. Los ataques y usos militares de escuelas, el cierre de servicios educativos y de salud, el confinamiento de comunidades y la denegación de acceso humanitario profundizan la exclusión y aumentan la exposición de la niñez y la adolescencia a todas las formas de violencia. Estas afectaciones recaen de manera diferenciada y acumulativa sobre niñas, niños y adolescentes indígenas, afrodescendientes, rurales y en situación de movilidad humana.
En este 12 de febrero, la COALICO reitera al Estado colombiano el compromiso de cumplir estrictamente sus obligaciones nacionales e internacionales en materia de prevención, protección integral, búsqueda inmediata, restablecimiento de derechos y garantías de no repetición, así como el fortalecimiento de políticas públicas que aborden las causas estructurales que facilitan la vinculación de niñas, niños y adolescentes al conflicto armado y al crimen organizado.
Por todo lo anterior, la COALICO insiste en resaltar las recomendaciones que en su concepto deben ser de prioridad continua y trabajo inmediato:
- Incluir de manera obligatoria en toda negociación, conversación y acuerdo de paz el cese inmediato del reclutamiento, uso y utilización, así como la salida de niñas, niños y adolescentes vinculados a grupos armados.
- Activar una política inmediata y vinculante de prevención del reclutamiento, uso, utilización, violencia sexual, entre otras graves violaciones contra la niñez y la adolescencia, con presencia territorial permanente, que articule protección, educación, conectividad digital segura y generación de alternativas reales para adolescentes en zonas bajo control armado, con metas medibles y seguimiento público.
- Fortalecer y defender los entornos protectores de la niñez y la adolescencia, garantizando la protección efectiva de escuelas, servicios de salud y corredores humanitarios, y prohibiendo de manera estricta su uso con fines militares, conforme a los estándares internacionales de protección de la niñez en conflictos armados.
- Articular de manera eficaz la implementación de rutas integrales, diferenciadas y con enfoque territorial para la atención de niñas, niños y adolescentes víctimas o en riesgo de serlo, especialmente de violencia sexual y reclutamiento, uso y utilización asegurando acceso real a salud, justicia, reparación y acompañamiento psicosocial, con participación de las comunidades y organizaciones sociales.
- Recordar que las manos de niñas, niños y adolescentes no son para la guerra. Son para la vida, el juego, la educación y la construcción de paz.
NUNCA MÁS niñas, niños y adolescentes en la guerra.
Está en nuestras manos | #DíadelasManosRojas
Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO) conformada por:
– Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción Noviolenta –Justapaz
– Benposta Nación de Muchach@s
– Centro de Desarrollo y Consultoría Psicosocial Taller de vida
– Corporación Vínculos
– Defensa de las Niñas y Niños Internacional –DNI Colombia
– Fundación Creciendo Unidos – FCU-
– Servicio Jesuita a Refugiados Colombia –JRS/COL
– WarChild Colombia
– World Vision Colombia





