
Boletín de monitoreo N°. 34: Niñez y conflicto armado en Colombia

Eventos que afectaron a niñas, niños y adolescentes en contextos de conflicto armado en Colombia | enero – diciembre 2025
La guerra no cede y la situación de niñas, niños y adolescentes se agrava
Bogotá, abril de 2026
En abril, mes en el que se conmemora el día de la niñez en el país, la Coalición contra la vinculación de niñas, niños y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO) expresa su profunda preocupación por la continuidad de graves violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes en el territorio nacional. Esta alerta no es abstracta: en las últimas semanas se han registrado hechos que evidencian la persistencia y adaptación de las dinámicas de guerra sobre la niñez y la adolescencia, incluyendo el ingreso de actores armados a entornos escolares en Nariño con fines de propaganda, el secuestro y asesinato de adolescentes en Valle del Cauca y la ocurrencia de accidentes con artefactos explosivos en zonas rurales.
Estos hechos confirman que la crisis de protección no es coyuntural, sino estructural, sostenida y en proceso de agravamiento. Lo que está en juego no es solo la protección de la niñez y la adolescencia, sino la normalización de su exposición al conflicto y violencia armada y al crimen organizado en la vida cotidiana.
De acuerdo con el Boletín N.° 34, durante 2025, el Observatorio de Niñez y Conflicto Armado de la COALICO (ONCA) verificó 292 eventos que afectaron directamente a, al menos, 379.524 niñas, niños y adolescentes. Los departamentos de Cauca, Valle del Cauca, Antioquia, Caquetá y Nariño concentraron el mayor número de hechos, lo que da cuenta de patrones territoriales persistentes de violencia que afectan de manera desproporcionada a niñas, niños y adolescentes. Disponible la página de la COALICO www.coalico.org – publicaciones, Boletín ONCA.
Las cifras muestran que la gravedad de la situación no radica únicamente en la cantidad de eventos, sino en su alcance masivo. Aunque la vinculación presenta el mayor número de casos (99 eventos que afectaron a 317 niñas, niños y adolescentes), son las restricciones a la movilidad y los bloqueos de suministros los que impactan a cientos de miles. Esto confirma la existencia de prácticas que trascienden lo individual y afectan simultáneamente a comunidades enteras, transformando profundamente sus condiciones de vida.
Este volumen de afectación no solo refleja una alta ocurrencia de hechos, sino la consolidación de estrategias de guerra que impactan de manera masiva a comunidades enteras. Las restricciones a la movilidad, los bloqueos y las amenazas colectivas están configurando entornos de confinamiento de facto, donde niñas, niños y adolescentes ven restringido su acceso a educación, salud y protección, lo que incrementa de manera exponencial su riesgo de vinculación a actores armados.
Resulta especialmente alarmante la afectación de niñas, niños y adolescentes en el marco de operaciones militares. Entre agosto y noviembre de 2025, al menos quince personas menores de 18 años de edad perdieron la vida en bombardeos autorizados por el Gobierno nacional. Estos hechos plantean serias preocupaciones sobre el cumplimiento de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución en el uso de la fuerza, así como sobre la obligación reforzada del Estado de proteger a niñas, niños y adolescentes, incluso cuando han sido previamente víctimas de reclutamiento ilícito.
En conjunto, el análisis de 2025 muestra una profundización y reconfiguración del riesgo: la expansión territorial de actores armados, el fortalecimiento de mecanismos de control social y el debilitamiento de las capacidades institucionales están consolidando entornos de violencia sostenida que incrementan la vulnerabilidad estructural de la niñez y la adolescencia.
Lejos de mejorar, la situación se agrava en 2026. Durante el primer trimestre, el Observatorio de Niñez y Conflicto Armado de la COALICO ha registrado 46 eventos que han afectado al menos a 6.451 niñas, niños y adolescentes. La vinculación (reclutamiento, uso y utilización) continúa siendo la categoría con mayor número de casos (12 eventos y 30 víctimas), mientras persisten otras graves violaciones como el desplazamiento forzado, el secuestro, la desaparición y el homicidio. Este comportamiento no es aislado: confirma la persistencia de un patrón sistemático de vulneraciones contra la niñez y la adolescencia.
En este contexto, resultan especialmente preocupantes varios hechos recientes. El 17 de abril, en zona rural de Jamundí, cuatro jóvenes habrían sido secuestrados por el Estado Mayor Central. Posteriormente, el 19 de abril, en zona rural de Olaya Herrera, cuatro niños resultaron lesionados al ingresar a un área con presencia de artefactos explosivos mientras jugaban. A estos hechos se suma un evento de especial gravedad en Policarpa, donde presuntos integrantes de un grupo armado ingresaron a una institución educativa rural, interactuaron con niñas, niños y adolescentes y distribuyeron material con mensajes alusivos a la organización. Este hecho no puede ser minimizado: el ingreso de actores armados a entornos escolares y su interacción directa con niñas, niños y adolescentes constituye una forma de instrumentalización que vulnera el carácter civil de la educación y los expone a dinámicas de control, legitimación y vinculación. Se trata de una práctica que incrementa de manera directa el riesgo de reclutamiento, uso y utilización.
Si bien se reconocen algunos avances, como el reciente reconocimiento de responsabilidad y solicitud de perdón por parte de exintegrantes del antiguo Secretariado de las FARC-EP en el marco del Macrocaso 07 de la Jurisdicción Especial para la Paz, así como acciones de prevención que se impulsan por diferentes instituciones públicas, organizaciones sociales con la cooperación internacional, estas resultan insuficientes frente a la magnitud de la crisis actual. Persisten serias limitaciones en la capacidad del Estado para prevenir estas violencias, proteger de manera efectiva a la niñez y la adolescencia y garantizar procesos sostenidos de desvinculación y restitución de derechos. A ello se suma la reducción de las capacidades de monitoreo y respuesta humanitaria, lo que agrava el subregistro y dificulta la atención oportuna.
Frente a este panorama, resulta urgente:
- Adoptar medidas inmediatas para proteger los entornos educativos de la presencia e influencia de actores armados.
- Fortalecer sistemas de alerta temprana y respuesta rápida en territorios con alta incidencia de reclutamiento, uso y utilización.
- Implementar estrategias específicas para prevenir la vinculación de niñas, niños y adolescentes al conflicto armado y violencia armada en contextos comunitarios y digitales.
- Garantizar que las operaciones militares incorporen de manera estricta salvaguardas para la protección de la niñez y la adolescencia.
- Asegurar la participación efectiva de niñas, niños y adolescentes en la construcción de medidas de prevención y protección.
De no adoptarse medidas urgentes y sostenidas, el país enfrenta el riesgo de normalizar la presencia de actores armados en la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes, debilitando las garantías de protección y comprometiendo de manera grave las posibilidades de no repetición y construcción de paz. La protección de la niñez y la adolescencia no puede seguir siendo una promesa: debe traducirse en decisiones concretas, sostenidas y verificables.
“Mientras el conflicto y la violencia armada persistan, el interés superior de la niñez y la adolescencia debe ser la línea roja que nadie cruza, no se aplaza y no admite excusas”
Suscribe la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO) conformada por:
– Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción Noviolenta –Justapaz
– Benposta Nación de Muchach@s
– Centro de Desarrollo y Consultoría Psicosocial Taller de vida
– Corporación Vínculos
– Defensa de las Niñas y Niños Internacional –DNI Colombia
– Fundación Creciendo Unidos – FCU-
– Servicio Jesuita a Refugiados Colombia –JRS/COL
– WarChild Colombia
– World Vision Colombia




